Este es un artículo escrito por mi invitada Ana Costa, psicóloga y terapeuta experta en mindfullness para gestionar el estres.
Ella ha conseguido crear de cero un proyecto online que ahora no para de sonar y le he pedido que comparta su experiencia como profesional y como persona pues sabe bien a todo lo que hay que enfrentarse cuando quieres crear tu marca como profesional del desarrolo personal en Internet.
Desde aquí, gracias Ana por compartir esto con mis lectores que estoy segura que les ayudará muchísimo.
Hola, ¿Cómo estás?
Si estás embarcado en la gran aventura de crear un proyecto de desarrollo personal online, estoy segurísima de que ahora mismo te están asaltando un montón de miedos que te generan un estrés enorme.
Si es así, sigue leyendo, que te quiero ayudar 😉
Para empezar, yo clasificaría los miedos más comunes a los que, seguramente, te vas a enfrentar, en dos categorías:
- Los externos: dependen de las circunstancias externas, aunque, evidentemente, la forma en cómo los afrontes y tu actitud ante ellos va a ser determinante.
- Los internos: es decir, que están solo en tu cabeza, los generas tú mismo y dependen solo de ti.
En este artículo, voy a hablar de tus miedos externos y de cómo puedes hacer para manejar el gran estrés que te provocan, y los otros, los dejaré para más adelante 😉
¿Me acompañas?
PRINCIPALES MIEDOS EXTERNOS QUE PUEDES SENTIR Y CÓMO MANEJARLOS:
MIEDO A LA TECNOLOGÍA:
Frente a ese problema, que es muy común, tienes 3 opciones:
- Renegar de ella y quedarte atrás: Evidentemente, si vas a centrarte en trabajar online, ¡no es la solución!
- Hacerlo tú: Salvo que tengas muchos conocimientos tecnológicos y puedas hacerlo con facilidad, tampoco te lo recomiendo para nada, porque, perderás un tiempo precioso, los resultados no serán tan buenos y, al final, seguramente, tendrás que terminar contratando a alguien, por lo que también te supondrá un gasto extra.
- DELEGA: sin duda, la mejor opción. Búscate un buen profesional de tu confianza y verás qué alivio y qué dolor de cabeza te habrás quitado de encima. ¡Te lo digo por experiencia! Yo al principio también pensaba que podía hacerlo yo misma, pero, ahora prefiero pagar para ello y, mientras tanto, dedicarme a lo que de verdad se me da bien y me genera más ingresos.
MIEDO A QUE TE VAYA MAL:
Por supuesto, cuando uno emprende por su cuenta, siempre está el posible riesgo de que vaya mal y que no sea tan rentable económicamente como para poder vivir de ello.
Pero, hay muchísimas cosas que tú puedes hacer para minimizar ese riesgo. ¿Te cuento qué? Además de todo lo que ya te he comentado hasta ahora:
- Especialízate: Qué problema resuelves, a quién y cómo. Esa es la base fundamental de la que debes partir. Define bien tu cliente ideal, especialízate en un único problema y elabora tu propio método.
- Diferénciate: Aporta eso que solo tú puedes aportar y que te hace único y diferente.
- No tengas miedo a los cambios: Reinvéntate a menudo. Si no te funciona una estrategia, cámbiala, una y otra vez hasta que funcione. Sorprende a tus clientes con nuevas propuestas y estrategias. Diviérteles, entretenles, emociónales, conmuéveles, hazles sentir y vivir grandes experiencias. Sé valiente y lánzate de cabeza a nuevos retos. Solo así, podrás pedirle a tus clientes que hagan lo mismo.
- CONFÍA: Actúa con honestidad, coherencia y verdad desde el corazón y ten por seguro que todo te irá bien. Confía en ti, en tu valor, en tus capacidades. ¡Y confía en tu intuición, que es muy sabia!
- Actúa con cabeza: no saltes a la piscina, si aún no tiene suficiente agua. Ten paciencia, persiste en tus propósitos, invierte tiempo, con tranquilidad, con calma…
- Pide ayuda: No nacemos enseñados. Busca a alguien que te oriente y te enseñe estrategias que funcionan, para que tu negocio sea rentable.
Yo tengo que decir que la escuela online de Ana Sastre “Inspira el Cambio”
ha sido mi salvavidas y lo que ha impulsado mi proyecto definitivamente. ¡Te la recomiendo con los ojos cerrados!
MIEDO A LA INESTABILIDAD:
Sí, ya sé cómo es este negocio nuestro. Un mes no sabes de dónde sacar más horas para poder atender a todas las peticiones que te llueven. Y, en cambio, en el siguiente, no sabes qué más hacer para llenar tu agenda. Pero claro, ¡tus facturas sí que son estabilísimas y tú tienes que pagarlas siempre, te vaya como te vaya!
Está claro que las variaciones son inevitables y, muchas veces, dependen de factores externos que no están bajo tu control. Pero, hay algunas cosas que sí puedes hacer para minimizarlas. ¿Te cuento cuáles?:
- No pongas todos los huevos en la misma cesta: Si te lo juegas todo a una sola carta y esta te sale mal, no vas a poder continuar. Por eso, es muy conveniente trabajar en diferentes frentes. Además de tu actividad habitual, realiza otras actividades que te puedan beneficiar. Por ejemplo: escribe en un blog, elabora productos descargables para tus clientes, haz algún taller de vez en cuando, plantéate realizar algún webinar online, etc.
- Diversifica tus servicios: Por ejemplo presencial y online, terapia individual y terapia de grupos, talleres intensivos y talleres de larga duración, diferentes programas centrados en diferentes problemas, o en el mismo problema, pero de dificultad creciente, etc., de manera que tus clientes siempre puedan encontrar en tu web algún producto o servicio tuyo que les pueda ayudar.
- Ingresos pasivos: ¿Qué son los ingresos pasivos? Son ingresos que recibes, sin que tú tengas que hacer nada (o casi), mientras te dedicas a otras cosas. ¿Interesante, verdad? Por ejemplo, provienen de comisiones que te llevas por difundir productos de otros (talleres o programas de algún colega de profesión). También pueden ser ingresos que recibes por vender algún producto tuyo online y de manera automática. Por ejemplo, trabajas una vez elaborando un e-book, un programa o un curso descargables, y después los pones a la venta en tu web, de manera que puedes venderlos infinitas veces, cada vez que alguien decida comprarlos. Son una buena manera de tener unos ingresos extras que te ayuden a que estos sean más regulares.
- Coopera con profesionales afines a ti: Si difundes los servicios de otros (por ejemplo, en áreas en las que tú no trabajas), estarás aportando más valor a tus clientes y conseguirás que más personas se beneficien. Tus clientes quedarán más contentos y te recomendarán más. Además, si derivas clientes tuyos a otros compañeros (porque tú no puedas atenderlos, por tener tu agenda llena, o porque sea un problema en el que no les puedes ayudar), seguramente, ellos harán lo mismo contigo y será una forma de que más personas te conozcan. Nunca digas que no, (salvo que realmente no puedas hacerlo) cuando un colega te pida colaboración, aunque sea en algo gratuito. Todo suma y ayuda a que te conozcan y son más oportunidades para que puedas difundir tus servicios.
- Realiza actividades presenciales extra, aparte de tu actividad online: Por ejemplo, charlas y conferencias, talleres, retiros intensivos, invitar a expertos de una temática determinada, colaborar en prensa o en programas de radio o televisión, etc. Aportarás más valor, te conocerán más y, con ello, a la larga, tus ingresos se estabilizarán.
Si quieres más ideas y no sabes muy bien por dónde tirar, de nuevo te recomiendo el acompañamiento de Ana: su mentoría individual o su programa de mentoring grupal te darán ese impulso que necesitas, ¡segurísimo! 😉
MIEDO A LA COMPETENCIA:
¿Te asusta que otros copien tus ideas y se beneficien de tu trabajo y tu esfuerzo? ¿Tienes miedo de que demasiadas personas se dediquen a lo mismo que tú y no haya suficiente para todos? ¿Recelas de otros profesionales de tu ámbito, por si se aprovechan de que a ti te vaya bien? ¡Entonces, tienes un problema!
Lo sé, es algo muy común y a mí también me pasaba. Hasta que descubrí que era todo lo contrario y cambié el chip. De repente, un día descubrí que, si me rodeaba de profesionales afines, cooperaba con ellos y compartíamos conocimientos, al final, resultaba que nos beneficiábamos todos.
Si somos muchos, ofrecemos mucho más valor y atraemos a muchas más personas. Como resulta que nadie es igual y cada uno está especializado en algo diferente y trabaja de una determinada manera y con un enfoque propio, entonces, en lugar de entorpecernos y perjudicarnos, en realidad, lo que sucede es que nos complementamos unos a otros, y, juntos, podemos ofrecer muchísimo más, además de enriquecernos mutuamente.
Te propongo la COOPETENCIA (Cooperación + Competencia = ganamos todos) frente a la COMPETENCIA (unos ganan y otros pierden).
Más personas no suman, sino que multiplican. Crea una gran red de contactos afines para colaborar, aprender y crecer juntos y, entre todos, aportaréis muchísimo más y ganaréis también mucho más que si lo hicierais por separado (y, por supuesto, no me refiero solo al tema económico).
Ana te lo explica de una forma muy clara en este artículo que te recomiendo especialmente.
MIEDO A QUE TE PILLE HACIENDA, SI NO ESTÁS DADO DE ALTA:
Entiendo perfectamente cómo te sientes, porque yo he estado igual. Tienes miedo de entramparte hasta el cuello, teniendo que pagarle cada mes a Hacienda, cuando todavía ni siquiera tienes claro si te va a ir bien o no, ni si vas a ganar suficiente como para poder pagar sin sufrir. Y, claro, una vez que te das de alta, ya es algo fijo que, sí o sí, tienes que afrontar cada mes, además, de todo el papeleo que conlleva y eso, la verdad es que asusta mucho.
¿Quieres un consejo?: date de alta en cuanto puedas.
Yo también tenía ese miedo, pero, con el tiempo vi que, en realidad, era todo MENTAL. Es más el miedo a emprender (al darte de alta a Hacienda es como “retratarte y hacerlo ya oficial”) que a Hacienda en sí, ¿a que sí?
Si no has estado de alta en los últimos 5 años, puedes beneficiarte de la LEY DE EMPRENDEDORES que supone muchas ventajas para empezar, entre ellas, la tarifa plana de 50 Euros los 6 primeros meses (que, si no me equivoco, están a punto de ampliar a dos años, si no lo han hecho ya) y que luego va subiendo de forma escalonada, por lo que tienes bonificaciones y descuentos durante los primeros años de tu actividad, lo cual está genial, ¿verdad?
Pero, además, si te das de alta, te irá mejor, por 2 razones:
- Tendrás más tranquilidad por tenerlo todo en regla y no estarás todo el tiempo sufriendo por si te “cazan”.
- Aumentarás tu esfuerzo por conseguir más clientes (ahora tienes que pagar), pero, resulta que podrás hacerlo al 100% porque, como ya no tendrás nada que esconder, podrás tener toda la visibilidad que quieras, sin problema.
Yo también tuve mucho miedo, pero, puedo decir que, desde que di el paso, me ha ido mucho mejor y he notado una gran diferencia en mi forma de trabajar. Es esa sensación de hacer las cosas bien, que la verdad es que no tiene precio.
RESUMIENDO:
Hay circunstancias externas que no puedes prever y que no dependen de ti, pero, lo que sí depende de ti es la actitud con la que las afrontas y lo qué haces al respecto. Elige tus acciones sin dejarte arrastrar por el estrés que te provocan, y verás como te irá mucho mejor. ¡Ánimo! ¡Si a mí me ha funcionado, contigo también lo hará! 🙂
Si quieres tener más pautas para manejar tu estrés, en este mini-curso gratuito te enseño algunas estrategias infalibles más 😉
Y, claro, si quieres saber más sobre el estrés que te generan tus miedos a la hora de emprender, no te pierdas la segunda parte de este artículo, en la que muy pronto te hablaré de tus miedos internos.
¡Muchas gracias por estar ahí y por leerme! Si te ha gustado este artículo, no dejes de compartirlo, para que más personas puedan beneficiarse de él. 🙂
Y muchas gracias a Ana, por permitirme acercarme a ti a través de su web. Un enorme placer para mí poder hacerlo. ¡Gracias, Ana!
Y ahora, ¿quieres contarme qué es lo que te produce a ti mayor estrés a la hora de emprender y qué haces para afrontarlo?
Si me dejas tus comentarios más abajo, estaré encantadísima de responderte. ¡Los espero! ¡¡GRACIAS!! 🙂


