Si eres profesor de yoga crear una red de alumnos fieles y generar ingresos estables debe ser tu prioridad ¿Quieres saber cómo conseguirlo? Susi Mas fundadora de Instituto de Yoga, te cuenta su experiencia y los pasos que ha realizado para lograrlo.
Desde que terminé mi primera formación de yoga han pasado ya 10 años.
Tuve la suerte de estar practicando y trabajando en un centro de yoga desde el principio así que mi experiencia con la clases fue casi inmediata y no ha cesado desde entonces.
Gracias a esa etapa pude conocer la gestión interna de un centro de yoga, la ida y venida de los alumnos, la alegría de compartir y de sentir casi familia a los practicantes…pero también pude vivir la llegada de los nuevos mega centros deportivos con decenas de clases a un precio simbólico, los ciclos de bajadas de ingresos y alumnos, la cancelación de talleres, la presión de los impuestos….
Cuando fui mamá y me retiré de las clases presenciales quise seguir compartiendo la práctica de yoga con el mundo y sentí que la mejor manera de lograrlo era abrir un espacio online donde pudiera organizarme a mi ritmo, colaborar con la economía familiar y seguir disfrutando de la maternidad.
Creando mi primera web
Cuando yo empecé con mi primera web (hace 8 años) aún había poquitas dedicadas plenamente a la enseñanza de yoga y muchas de ellas se centraban en traducir artículos extranjeros y colgarlos en su web.
Yo quise hacer las cosas bien hechas desde el principio y empecé a crear contenido propio y de calidad.
Lancé un ebook como gancho con muchísimas imágenes, mucho montaje y empecé a tener suscriptores.
Lancé también mi primer curso online (con diez videos nada menos!) pero aunque disfrutaba de lo que hacía lo cierto es que no era rentable.
Creé muchísimo contenido de calidad, pasé muchísimas horas creando páginas, videos, guiones, entradas, post, imágenes, retos…pero los ingresos no llegaban ni de lejos.
Cambiando el chip
Una crisis familiar me puso la vida del revés y empecé a hacer caso a esa vocecita interior que desde hacía tiempo me intentaba llevar por un camino que a mi me generaba resistencia e inseguridad.
Decidí ir a por ello.
Deseche todo lo anterior y gesté un nuevo proyecto respetando mis deseos y mi intuición: nació entonces El Instituto de Yoga, orientado a profesores recién titulados que desean mejorar su enseñanza y vivir dignamente de sus clases de yoga.
Este proyecto tiene apenas un año pero a los seis meses ya tenía más suscriptores que en 5 años del anterior proyecto y los ingresos y la demanda ha superado mis expectativas.
Hoy por hoy combino mis clases de yoga, cursos y talleres presenciales con la venta de servicios y creación de contenido online.
¿Por qué te cuento todo esto? Porque ahora puedo contarte qué falló al principio y qué errores cometí para que tú vayas por el buen camino.
5 consejos para crear una comunidad de alumnos fieles y ganar ingresos estables como profesor de yoga
Ahonda en tu mensaje, tu diferenciación y tu autenticidad
Este es el primer paso…eres profesor de yoga ¿y qué más? ¿qué te diferencia a ti del resto de profesores?
Cuando yo comencé no dediqué un espacio de tiempo y reflexión a este aspecto tan importante. Me posicioné como una profesora de yoga más que publicaba videos iguales a los miles de videos de yoga de youtube que tenían mucho más tirón y medios que yo, por lo que tenía muchos seguidores agradecidos pero cero ingresos.
Conectar con tu modelo de enseñanza propio es algo que debes hacer desde el principio.
Investiga sobre tus fortalezas, talentos y aspiraciones para poder transmitirlas a través de tus clases y ponerlas a favor de tus alumnos.
Deja de ser un clon
Cuando acabamos la formación de yoga, sobre todo hoy día cuando la gente se lanza a hacer una formación teniendo muy poquita práctica personal, acabas siendo prácticamente una copia de tus profesores.
Es normal, ellos te enseñan bajo su modelo de enseñanza, te moldean, te ajustan, te transmiten su visión de la práctica y, a no ser que seas multidisciplinar y acudas a muchos talleres y retiros, acabas dando instrucciones como ellos, hablando como ellos, organizando las clases como ellos, etc.
Si te mantienes exactamente igual y no evolucionas te costará llenar tus grupos y talleres porque la gente no conectará contigo.
Necesitas indagar en tu propia visión del yoga para conectar con el profesor que eres y empezar a dejar salir tus valores de manera genuina y auténtica.
Como profesor de yoga eres único: tu ritmo en clase, el tono de tu voz, tu manera de enseñar el Saludo al Sol, tu modo de realizar un ajuste y de acercarte al alumno… todos esos detalles dan personalidad y carácter a tus clases.
Cuando te das permiso para brillar ocurre la magia: te sientes realizado, agusto y seguro con tus clases y acuden los alumnos adecuados.
Por tanto, para tener buena afluencia en tus clases necesitas conectar con el profesor que eres. De esa manera te sentirás a gusto y seguro con tu enseñanza y esa autenticidad será percibida por tus alumnos empezando a crear comunidad y afinidad.
A veces tenemos miedo de salirnos del patrón que nos han enseñado, creémos que las cosas sólo pueden estar bien hechas tal y como te explicaron tus profesores y nos sentimos inseguros cuando salimos de ese espacio.
Diferenciarte forma parte del proceso de permitir que brote tu propio entendimiento del yoga y tu propio método de enseñanza, aunque dé miedo, con lealtad, con rigor y con personalidad.
Así que date un voto de confianza, toma la decisión de empezar a respetar tus inquietudes y reflexiona sobre las siguiente preguntas:
¿Qué te diferencia a ti del resto de los profesores?
¿Cuáles son tus fortalezas?
¿Cómo serían tus clases si no tuvieras miedo ni inseguridades?
Diversifica tus ingresos: clases presenciales, talleres, colaboraciones, retiros.
Diversificar tus ingresos es crucial para mantener ingresos estables.
Como te decía al principio la afluencia a las clases de yoga suelen estar sometida a flujos constantes así que para mantener la estabilidad de tus ingresos y puedas seguir dedicándote a la enseñanza ten previstos a lo largo del curso talleres, seminarios, colaboraciones y retiros.
Los talleres o seminarios son espacios de enseñanza que se ofrecen al margen de tus clases regulares y son la ocasión perfecta para aumentar tu bagaje, desarrollar con mayor atención temas que te interesen y ampliar tu círculo de influencia.
Los talleres pueden plantearse de cientos de maneras posibles, en este campo la creatividad focalizada es muy valiosa y no hay nada como seguir tu propia intuición en torno a lo que te apetece compartir y transmitir.
Planifica, planifica, planifica.
Voy a insistirte mucho en este aspecto. ¡La planificación lo es todo!
Para tener éxito como profesor de yoga, tener ingresos estables, mantener alumnos fieles, etc. necesitas tener una planificación anual empezando por lo más sencillo.
Te suena esa vocecilla que te invade 20 minutos antes de empezar tu clase y que te pregunta sin cesar ¿qué les enseño hoy a los alumnos?
Esa pregunta aparentemente inocente consume tu energía, te genera estrés y te resta profesionalidad.
La improvisación es siempre una excepción.
Deja la improvisación de tus clases a excepciones puntuales. Inicialmente te puede parecer que eres un buen profesor porque improvisas tus clases sin problema…pero no es el caso.
La improvisación puede ser algo beneficioso cuando lo haces de forma puntual y excepcional porque pone en marcha tus recursos internos y reta tu capacidad de reacción, pero no debe convertirse en la norma.
Al improvisar tu cerebro tenderá inevitablemente a repetir las mismas secuencias, ritmos e instrucciones con las que te sientes seguro. De este modo te conviertes en un instructor monótono y repetitivo y, lo más importante, frenas tu propia evolución y el aprendizaje de tus alumnos.
Así que, planifica:
- Ten previsto un plan a tres meses (mínimo) con el contenido diario de tus clases previsto y tus secuencias de yoga diseñadas. Tener tus secuencias preparadas te libera espacio mental y puedes ser más creativo a la hora de crear el contenido de tus talleres.
- Crea tus propios talleres y cursos y preséntalos en tus centros colaboradores . Si puedes organiza uno al mes o como mínimo colócalos en el calendario en esos meses donde se nota el bajón de alumnos para que puedas sumar unos ingresos extras (enero, agosto, abril)
- Planifica también en tu calendario acciones que te ayuden a aumentar tu influencia: clases gratuitas, colaboraciones puntuales, charlas, demostraciones.
- Por último, ten en cuenta la planificación dedicada a la difusión de tu enseñanza. Una buena difusión hoy día supone mover tu taller a través de un despliegue estratégico de tus redes sociales.
Presencia online y primeros servicios o productos
Actualmente muchos profesores de yoga cuentan con una web básica donde presentan una pequeña biografía, colocan sus horarios y tienen un apartado de blog donde van publicando artículos.
Personalmente creo que es necesario (cada vez más) tener este espacio online donde puedas difundir tu marca personal, tu estilo y tu trabajo.
Si además, quieres seguir diversificando tus ingresos te animo a que ofrezcas tus servicios de manera online y que incluso crees tus primeros productos: ebooks, pdfs, secuencias en imagenes, cursos en video. etc.
Sin embargo, te voy a dar tres consejos:
- Primero: te aviso de que este es un trabajo en sí mismo, vas a echar muchas más horas de las que crees y tendrás que ser muy constante al principio para generar confianza y comunidad.
- Segundo: por mucho que leas por ahí sobre ingresos pasivos te diré que no se venden solos… para nada. Así que no cometas mi error: al principio yo generé muchísimos contenido y muy bueno, pero me olvidé de la parte de marketing y ventas.
–> Sin un plan de comunicación y marketing tendrás alumnos muy agradecidos pero pocos euros en tu cuenta <–
- Tercero: de nuevo ¡planifica! necesitarás tirar de mucha planificación y estratégia, presta atención a los contenidos de Ana porque te vendrán de perlas.
¡Cree en ti!
Como te comentaba al principio, para dar un paso adelante y empezar a recoger frutos con mi enseñanza tuve que superar miedos y lanzarme a un terreno que estaba fuera de mi espacio de seguridad.
Ten seguro que a lo largo de tu camino como profesor de yoga esas sensaciones de vértigo van a ir apareciendo. Cada vez que quieras dar un salto o pasar a un nivel superior de enseñanza ese miedo volverá a aparecer y te asaltarán preguntas del tipo: “¿pero dónde voy? ¿quién soy yo para hacer esto?
Es decir, a medida que tu vas creciendo como profesor tus miedos y las inseguridades crecen contigo, se transforman, mutan y evolucionan para que te enfrentes a nuevos retos y desafíos. Te mantienen alerta, dispuesto a superarte y dar lo mejor de ti.
Piensa que los retos son retos porque están un poquito por encima de tu capacidad, ¡pero es que sino no hay crecimiento!
Y si todo esto no te pone las pilas piensa lo siguiente: siempre habrá alumnos que sepan menos que tú y que estén dispuestos a aprender todo lo que tienes que decir.
Afortunadamente existen multitud de profesores de yoga, cada uno con un estilo propio, un nivel diferente de profundización y de intensidad y cada uno de ellos tienen cientos de alumnos.
Confía en que te encontrarás en el camino a los alumnos adecuados. Si actúas con el corazón y deseas enseñar no te dejes paralizar por el miedo: la enseñanza de yoga te necesita, no escondas tu luz y da un paso al frente.



