¿Te has llegado a preguntar, seriamente, hasta dónde quieres llegar con tu trabajo como profesional del desarrollo personal y por qué no lo consigues?
Si la pregunta te escuece un poquito seguro que Tania, de RevolucionaT, te puede ayudar.
Después de un cambio de vida radical y un largo proceso de reinvención, ella ha entendido algunas de las claves que pueden estar impidiéndote conseguir lo que te propones, a pesar de tener un objetivo tan loable como ayudar a montones de personas de todo el mundo.
Pero claro, ya te habrás dado cuenta de que eso no es suficiente para alcanzar tus objetivos.
Tania te lo cuenta todo ahora mismo.
¡Hola compi!
Mi nombre es Tania y hace más de un año que creé mi proyecto online, RevolucionaT, con la intención de ayudar a millones de mujeres de todo el mundo a sanar su autoestima para poder ser más libres.
¿Por qué? Porque la vida me fue poniendo en el lugar adecuado, yo fui siguiendo el camino, y entendí que todo lo que había aprendido en ese camino había que compartirlo.
- Vivía bien
- Tenía un negocio físico que me apasionaba
- Ganaba bastante dinero
- Tenía 3 días libres a la semana
- Y todo estaba en orden
Pero, de repente, sentí que esa etapa tenía que cerrarla y necesitaba explorar otras de mis pasiones olvidadas: el desarrollo personal y el empoderamiento femenino.
Así me metí en este follón de los negocios online, donde me he ido dando cuenta de la cantidad de baches que pueden surgir cuando no entiendes cómo funciona el asunto.
Al mismo tiempo, conozco cada día a mogollón de gente que trabaja para intentar ayudar a otras personas pero que, sin embargo, se sienten perdidas y dedican mucho esfuerzo para encontrar pocos resultados.
Buceando en las limitaciones que yo misma he ido superando, estoy convencida de que puedo ayudarte a que tu trabajo como profesional del bienestar siga creciendo como tú te mereces.
¿Vamos?
Dónde quieres llegar al pasar de un trabajo presencial a un trabajo online
Lo “normal” es que hayas pasado de un trabajo presencial a un trabajo online, o estés combinando ambas modalidades.
Las personas que estamos en el mundo del desarrollo personal y que de repente hemos sentido la necesidad de introducirnos en el mundo online, nos obsesionamos con la idea de que con un negocio online llegaremos a mucha más gente.
¿Te pasa?
Sin embargo, te enfrentas a cientos de obstáculos:
– Estás acostumbrado a lo presencial, te gusta el cara a cara y te agobia un poco la tecnología.
– Por lo tanto, te ves en la necesidad de cambiar por completo la mentalidad y hacer muchas tareas para las que no estás preparado, a priori.
– Haces, haces, haces, pero no consigues lo que quieres.
¿Pero es solo por falta de conocimientos técnicos o hay algo más detrás?
Vamos a ver…
Cómo llegar donde quieres llegar cuando no lo sabes ni tú
Sí, tienes claro que:
– Quieres ayudar a mucha gente
– Quieres crecer como profesional
– Quieres aprender a controlar la tecnología para que ella no te controle a ti
– Quieres ganar dinero, cuanto más mejor
– Y quieres conseguir sentirte verdaderamente libre algún día
Pero reconoce que estos objetivos son demasiado generales.
Vamos a intentar concretar un poquito más:
Quieres ayudar a mucha gente, de acuerdo, pero a qué:
– “Quiero ayudar a las mujeres a sanar su autoestima”
– “Quiero ayudar a las personas a combatir la ansiedad en el trabajo”
– “Quiero que todo el mundo conozca la bioneuroemoción para dejar de enfermar”
– “Quiero que los hombres aprendan a manifestar sus emociones”
– “Quiero ayudar a las madres jóvenes a conciliar su vida familiar y laboral”
¡Pon foco y toda la calidad posible en aquello que quieres conseguir!
No puedes ayudar a todo el mundo y, en caso de que pudieses, te agotarías tan rápido que tu negocio se vendría abajo antes de lo deseado.
Haces muuuuuchas cosas, pones muuuucho esfuerzo para llegar donde quieres llegar con tu trabajo, pero quizá te falta claridad.
No pienses que por cerrar el círculo y centrarte en un ámbito concreto vas a perder clientes, porque todo lo que ganes en claridad lo ganas:
– En tranquilidad,
– en paz interior
– y en mejora continua de tu trabajo.
Transforma tu mentalidad y se transformará tu forma de trabajar
Creo que en este punto vas a coincidir conmigo…
Si, al igual que yo, vienes de trabajar con mucha gente de forma presencial y de tener un sueldo fijo al mes, tienes que darte cuenta de que pasar al mundo online no significa solo la posibilidad de llegar a más gente.
¡Hay que hacer un gran cambio de mentalidad en otros aspectos!
Quieres tener un trabajo online, con las ventajas que eso supone, pero buscando siempre la estabilidad que te da un trabajo físico.
¡Y eso no puede ser!
Quieres tener:
– Más libertad de horarios
– Ser tu propio jefe
– Poder trabajar desde cualquier lugar del mundo cuando te apetezca
– Cogerte vacaciones cuando te dé la gana
– Y ayudar a muchísima más gente que con el negocio presencial
Pero también quieres:
– Tenerlo todo controlado todo el tiempo
– Que entre una cantidad fija al mes para poder estar tranquilo
– Tener libres los festivos, los fines de semana y unos días en agosto, como todo el mundo
– Dejar de pelearte con la tecnología
– Y seguir pensando en el día en que todo eso se combine con seguir haciendo terapia de forma presencial, porque es lo que mola
¡Transforma tu mentalidad!
Asume que la vida es incertidumbre, y que un negocio online es la incertidumbre personificada hasta para los profesionales mejor posicionados.
Las ventajas de un negocio físico han desaparecido y puede que no vuelvan, pero no pasa nada porque trabajar online tiene otro medio millón de ventajas (con sus respectivos inconvenientes que no son más que aprendizajes continuos).
Si consigues cambiar de mentalidad y entender que:
– Ayudarás a mucha gente pero eso también implica más responsabilidad.
– Unos meses entrará mucho dinero y otras veces entrará poco o nada.
– Cuando más falta te haga, te fallará el equipo, el skype o la conexión wifi y ¡no se acaba el mundo!
– Todo lo que acabas de aprender, ya no vale para el mes que viene y tendrás que estar en constante evolución profesional.
– Pero, sobre todo, entiende que no puedes centrarte solo en tu desarrollo profesional porque también eres una persona en constante evolución.
Porque a veces, demasiadas, a los profesionales del desarrollo personal se nos olvida que nosotros también tenemos que desarrollarnos personalmente.
Te centras tanto en ser la mejor profesional del mundo para toda esa gente que depende de ti, que te olvidas de que además de profesional eres una persona que necesita mimarse.
[Tweet «Además de ser una gran profesional también eres una persona que necesita mimarse.»]
Uno de los grandes males del siglo XXI: la titulitis
¿Quieres tener muchos títulos o ayudar a mucha gente?
Vale, es una pregunta absurda, quieres ambas cosas, yo también 😉
Peeeeero, otra razón que puede estar frenando que no llegues donde quieres llegar, es la necesidad de acumular títulos de todo tipo que, en realidad, no te están ayudando más que a adornar tu currículo.
Llevaba 15 años trabajando en el mismo trabajo hasta que ocurrió algo insólito para mí:
¡Alguien me pidió que le enseñase mis títulos!
Había trabajado en muuuuchas empresas anteriormente y nunca nadie me había pedido que justificase mis credenciales.
De repente, con mi propio negocio, una clienta perspicaz, insistió en ver mis títulos.
Al día siguiente, los colgué todos de la pared para que eso no me volviese a pasar.
Sin embargo, me dio muchísima rabia, tengo que reconocerlo.
Es cierto que para los trabajos en donde está en juego la vida de la gente, hacen falta títulos gordos, cuantos más gordos mejor.
Y es verdad también que para cualquier trabajo, el que sea, cuanta más formación y experiencia, mejor también.
Pero:
- Una cosa es tener mucha formación y mucha experiencia porque amas tu trabajo y aprovechas cualquier formación a la que te apuntas…
- Y otra cosa es acumular títulos para impresionar cuando en realidad ni siquiera has llegado a estudiar en profundidad ni la mitad del temario de esas formaciones.
Me gustaría recalcar aquí la necesidad de que aprendas a valorarte más allá de tus títulos.
Por supuesto, teniendo la honestidad de intentar hacer siempre el mejor trabajo posible, sin parar de formarte, pero sin obsesionarte por tener miles de títulos para parecer merecedor ante los demás.
[Tweet «A todos nos molesta el intrusismo laboral, pero sobre todo a quien no confía en sus capacidades.»]
Entendí hace tiempo que:
– Puede haber gente muy formada que sea malísima en su trabajo
– Puede haber gente poco formada que sea buenísima en su trabajo
– Y puede haber gente sin formación alguna que ejerza ese trabajo con tanta pasión y tanta vocación, aunque sea autodidacta, que nadie con cientos de títulos pueda superarlo
Lo que no puede considerarse lícito, en ningún momento, es engañar a tus clientes para parecer algo que no eres, a riesgo de poner en juego su bienestar.
¡Eso nunca!
Pero considerarte por encima o por debajo de alguien porque un papel que tienes pegado en la pared así lo reconoce, tampoco me parece la mejor manera de actuar.
Valórate tanto que el hecho de formarte como profesional y como persona sea algo que hagas con pasión, no porque necesites ese reconocimiento para parecer mejor profesional.
Si te centras en acumular muchos títulos sin disfrutar de ninguna formación porque estás en mil cosas, difícilmente serás mejor profesional aunque tengas todos esos títulos.
Pero si te centras en estar en una mejora continua e ir aplicando esas mejoras con tus clientes, incluso cuando las formaciones no te den un título para colgarlo en la pared, ¡garantizado que cada día serás mejor profesional!
Y si eres mejor profesional:
– Tu negocio va a crecer mucho más
– La ayuda será real
– Tus clientes estarán contentísimos y te recomendarán
– Entrará dinero todos los meses
– Y dormirás tranquilo cada noche
Formación + honestidad = fórmula del éxito
La formación por el simple hecho de acumular títulos, solo te sirve para alardear, te quita foco y no se materializa en una ayuda real a tus clientes.
¿Tienes la autoestima suficiente para llegar donde quieres llegar?
Lo cierto es que no estoy de acuerdo con eso de que si tú no estás bien, no puedes ayudar a los demás.
Creo que siempre se puede ayudar a los demás, aunque no estés en tu mejor momento.
De hecho, creo que si no es tu mejor momento, el hecho de ayudar a los demás te hará sentir mejor automáticamente.
Claro que, quizá podrás ayudar a los que estén peor que tú, pero podrás ayudar.
Pero, a menudo, los profesionales del desarrollo personal no nos permitimos las caídas emocionales y no nos gusta reconocer nuestras limitaciones.
¿No es así?
Parece que esos días en que:
– Te estás peleando a muerte con la tecnología
– Quieres mandarlo todo a la mierda,
– Y no te apetece un pimiento grabar un vídeo para contar cómo controlar la ansiedad cuando tú estás para tirarte de los pelos…
Incluso esos días, ¡es obligatorio aguantar el tipo!
¡Pues no, aquí no hay nada obligatorio!
Por muy profesional del desarrollo personal que seas también eres humano, ¿me equivoco?
Vas a tener días buenos y días menos buenos como todo el mundo.
Lo que te diferencia del resto, precisamente, es que tú tienes más herramientas para manejar estas situaciones.
Eso no significa que no haya veces que se te puedan escapar de las manos.
¡No pasa nada!
¡Libérate de esa necesidad inventada de que tienes que dar una imagen de perfección y coherencia absoluta!
A la gente le gustan las personas reales. Más que nada porque si no se sienten todavía más insignificantes.
Puede que otra de las causas que no te están llevando a conseguir todo lo que quieres a nivel profesional es que has descuidado un poco tu propia autoestima.
Ya, ya te sabes la teoría.
No pretendo, ni muchísimo menos, darte consejos vacíos y insinuarte que no predicas con el ejemplo. ¡Para nada!
No es eso lo que te quiero transmitir.
Lo que te quiero transmitir, a riesgo de no conseguirlo, es la idea de que tú también tienes derecho a mirar hacia dentro:
– Tienes derecho a tener altibajos
– Tienes derecho a que tu autoestima pueda flaquear
– Tienes derecho a ser imperfecto
¡Permítetelo y libérate de esa tremenda carga de intentar estar todo el tiempo en “tu sitio”!
Recuerda que desarrollo personal y profesional van de la mano, y que no eres peor o mejor que otra persona por tener que hacer terapia para ti misma.
De hecho, a mí me encanta ponerme en manos de otras profesionales porque a veces también necesito que me mimen, que me apoyen, sentirme acompañada en mi proceso y ver las cosas desde otra perspectiva.
Si tu autoestima está en su sitio:
– Sabes el valor que tienes y no necesitas acumular títulos sino es por el placer de aprender
– Pones lo mejor de ti para ayudar a tus clientes
– Y entiendes muy bien que los baches forman parte de este camino y que podrás superarlos
Te prometo que justo esta semana es la primera vez en años que me meto al baño a llorar de impotencia.
Estoy preparando el lanzamiento de mi curso online de autoestima y cuando no se enciende un fuego, se enciende otro.
Sí, estoy aprendiendo mucho y es muy divertido todo…Ya, ya…
Pero hay días en que es una puta mierda, de las gordas, e intento vivir en esa dualidad que es donde vive el ser humano.
Me niego a fingir que tengo una vida perfecta, con un trabajo perfecto, una pareja perfecta y una sonrisa perfecta, porque lo cierto es que:
– Tengo una vida maravillosa
– Un trabajo muy gratificante
– Una pareja genial
¡Y estoy muy agredecida!
Pero aquí de perfecto, nada de nada 😉
¿Te mereces estar donde quieres estar?
Sí, hoy he venido tocapelotas…estoy en mis “días femeninos” y tan pronto lloro como te pego un grito.
Quizá después de leer todo lo que te acabo de contar estés pensando:
– “Tengo la formación adecuada
– Tengo la autoestima en su sitio
– Tengo claridad y foco
¿Por qué aún no he llegado donde quiero llegar?”
Pues porque, quizá, en un plano muy subconsciente, no te crees merecedor de tus objetivos.
Sí, esto ya lo habías oído antes pero no te cuadra del todo.
Bien.
Vete al espejo y cuéntale tus objetivos a esa imagen preciosa que aparece frente a ti.
¿Qué dice tu mente cuando le cuentas tus objetivos?
¿Lo tiene tan claro como tú? O quizá te dice cosas como:
– Eso es muy difícil
– Ya llevo mucho tiempo intentándolo y no hay manera
– Necesito más títulos
Puede que en algún lugar de tus creencias más profundas, tengas la idea de que aún no eres lo suficientemente buena como para conseguir lo que quieres.
Y si tú no te lo crees, ¡estás jodida!
Así que dale un repaso a tus creencias y no dejes que tu mente te sabotee.
¡Que es muy mamona!
¿Qué puedes hacer con esto?
– Puedes intentar hacer terapia con alguna técnica que te lleve a tus creencias más profundas (seguro que conoces montones).
– Y puedes seguir trabajando tu autoestima, aunque te parezca que no esté bien visto que un profesional del desarrollo personal tenga que hacerlo (una creencia más que puede que te esté bloqueando).
Conclusiones
Acabo de contarte todo lo que sé sobre por qué no consigues todo lo que te propones con tu trabajo, pero no quiero que te sientas frustrada.
¡Todo lo contrario!
Tanto si llegaste hace mucho o hace poco a este mundillo, ni todos los títulos del mundo te darán la seguridad de estar haciendo siempre lo correcto.
Eres una persona y vas a necesitar ayuda en muchos momentos de tu vida:
– Unas veces será ayuda técnica
– Y otras veces será ayuda más personal
¡Sigues siendo un profesional como la copa de un pino aunque tengas que hacer terapia!
¡Sigues siendo un profesional capacitado para ayudar a muchas personas aunque tú también necesites ayuda a veces!
¡Confía en tus capacidades y permítete ser un profesional-humano!
Ojalá el artículo te haya servido.
Muchísimas gracias por llegar hasta el final.
¿Se te ocurre algún motivo más por el que los profesionales del desarrollo personal no conseguimos lo que queremos?
¿Lo que te he contando tiene sentido para ti, o solo lo tiene para mí?
¡Me encantaría encontrarte en los comentarios y poder compartir reflexiones!
Un abrazo muy grande
Tania


